Un carnaval alocado de peatones, cláxones, minibuses a gasoil, marchas callejeras y desfiles de vendedores rodea al visitante: uno cae prendado de la paz o la odia, pero no puede serle indiferente.las diversas corrientes culturales de bolivia chocan y se mezclan en la capital de facto del país, donde 800 000 personas se disputan el espacio vital entre las cerradas curvas de un agreste valle fluvial. • deslizarse por encima de la ciudad con el teleférico más largo del mundo. • comprar afrodisíacos mientras nos leen el futuro. • culturizarse paseando por la calle con más ambiente. incluye: historia, puntos de interés, actividades, cursos, circuitos, fiestas y celebraciones, dónde dormir, dónde comer, dónde beber y vida nocturna, ocio, de compras y alrededores de la paz.
